INTRODUCCIÓN
El desarrollo del síndrome de Dravet varía considerablemente de persona a persona. Los ataques comienzan durante el primer año de vida y el desarrollo es normal hasta su inicio. En la mayoría de los casos, los primeros ataques ocurren con fiebre y son convulsiones generalizadas tónicas-clónicas (de grand mal) o unilaterales (de un lado). Estos ataques son a menudo prolongados y pueden conducir a a un estado de epilepsia, una emergencia médica. Con el tiempo, los ataques aumentan en frecuencia y comienzan a ocurrir sin fiebre. Otros tipos de ataques aparecen, los más frecuentes son los ataques mioclónicos, de ausencia atípica y los ataques parciales-complejos. MÁS INFORMACIÓN SOBRE LOS ATAQUES
Durante el segundo y el cuarto año de vida, se observan típicamente diversos grados de retraso en el desarrollo que pueden incluir una regresión de las habilidades adquiridas. MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL DESARROLLO
GENÉTICA
Las mutaciones del gen SCN1A tienen un patrón de herencia dominante autosomal, lo que significa que pueden trasmitirse de padres a hijos. Sin embargo, en el síndrome de Dravet, aunque al menos la cuarta parte de los individuos afectados tiene alguna historia de ataques febriles o de epilepsia en su familia extendida, la mutación del gen casi siempre surge “de novo” o es nueva para el individuo, lo que significa que ninguno de los padres tiene un análisis positivo de la mutación del gen y se cree que ha ocurrido espontáneamente luego de la concepción. Los genes modificadores y los factores ambientales probablemente cumplan un rol importante en la determinación de la gravedad del trastorno resultante. Otros genes han sido implicados recientemente en el síndrome de Dravet, incluyendo SCN9A y PCDH19. Aún hay mucho por comprender sobre las causas del síndrome de Dravet y la investigación todavía continúa.
RESULTADOS
Los resultados, una vez más, tienden a ser variables. Para muchos individuos, la progresión del síndrome de Dravet comienza a estabilizarse luego de los cuatro años de edad. Los ataques parciales y mioclónicos pueden atenuarse y en algunos casos desaparecer. Los ataques convulsivos por lo general persisten, a pesar de que su frecuencia e intensidad pueden moderarse, a menudo ocurren durante el sueño. La fiebre continua y provoca ataques, incluso puede conducir a un estado epiléptico. Las funciones motriz, cognitiva y de comunicación se estabilizan pero los retrasos significativos permanecen en diversos grados. A pesar de correr más riesgo de accidentes, de infecciones, de estado epiléptico y de muerte súbita inexplicable en pacientes epilépticos (SUDEP), un individuo con síndrome de Dravet tiene un 85% de posibilidades de llegar a la edad adulta. Debido a que este trastorno es inusual y ha sido recientemente identificado como un síndrome diferente, poco se sabe sobre el pronóstico a largo plazo y la esperanza de vida.